Séptima Emblema Malbec es una expresión auténtica del terruño mendocino, joven y directa, que refleja la frescura y carácter varietal de esta cepa icónica.
Con un color rojo-violáceo intenso y brillante, seduce desde la vista. En nariz despliega frutas rojas maduras como ciruela, cereza y mora, con notas delicadas de mermelada, miel y un sutil toque tostado que aporta complejidad. La boca es envolvente, de entrada dulce, con taninos suaves bien integrados y un final persistente, frutal y expresivo.






