En nariz presenta aromas envolventes de vainilla, caramelo y roble tostado, acompañados de matices dulces característicos del maíz morado. En boca destaca por su textura aterciopelada y sabor equilibrado, con predominio de notas de caramelo, vainilla y ligeros tonos especiados, logrando un perfil amigable y fácil de disfrutar.
Su graduación alcohólica aproximada de 33% lo posiciona entre un whisky saborizado y un licor, ideal para consumo solo, con hielo o en cócteles dulces y cremosos.






