El viñedo se encuentra en ladera de montaña a unos 600–700 metros de altitud, sobre suelos con presencia de pizarra y cuarcita, lo que aporta un perfil mineral característico. La vinificación se realiza en depósitos de acero inoxidable y barricas de roble francés usadas, buscando equilibrio entre frescura y estructura.
Presenta un color amarillo limón brillante y una nariz expresiva con aromas de frutas blancas y de hueso como pera y durazno, acompañadas de notas cítricas y un fondo mineral. En boca muestra acidez fresca, textura ligeramente salina y buen volumen, con un final elegante y persistente.






